¿Frío o calor para las hemorroides?

Las hemorroides o almorranas son venas que se inflaman en la zona rectal y anal. Según su localización, son de dos tipos: internas o externas.

En general, se trata de una condición que no reviste gravedad, pero sí puede resultar muy molesta, especialmente si se pasan largos períodos de tiempo sentado, ya que se incrementa la presión sobre la zona. Por ello, es conveniente prestarles atención tanto para aliviar como para prevenir las almorranas.

A la hora del tratamiento, existe una duda frecuente: ¿frío o calor para las hemorroides? Para aclarar esta pregunta frecuente, te explicamos si se debe elegir frío o calor para las hemorroides y qué otras medidas debes tomar para prevenirlas y aliviar el dolor.

Hemorroides: frío o calor

Si dudas si para las hemorroides, frío o calor, tienes que saber que las almorranas son una inflamación y vasodilatación de las venas que se encuentran alrededor del ano, y el alivio se producirá cuando dicha inflamación disminuye.

Por tanto, si aplicamos calor el problema aumentará, ya que contribuimos a esa dilatación. En cambio, el frío alivia las hemorroides al provocar contracción y vasoconstricción.

Efectos del frío sobre las hemorroides

El frío produce un efecto vasoconstrictor, de ahí que ayude a aliviar la inflamación de las almorranas. De esta manera, estas venas reducen su tamaño, lo que disminuye las molestias.

Si te preguntas cómo aplicar el frío, la opción más sencilla es enfriar una compresa y ponerla sobre la zona unos minutos. También pueden aplicarse baños de asiento, que se preparan con agua fría en un bidé o recipiente que permita sumergir la región anal.

Lo recomendable es que la aplicación de frío se repita varias veces al día para favorecer la desinflamación de la zona.

Calor ¡nunca! Baños de agua tibia, sí

Como el calor y el agua caliente provocan un efecto vasodilatador, están por completo contraindicados para las hemorroides, ya que incrementarían su tamaño, de forma que se volverían más molestas. En estos casos, si se quiere recurrir a un baño de asiento, lo adecuado es utilizar agua tibia, que sí ayuda a calmar el picor y el escozor. Si, además, añades alguna infusión antiinflamatoria, potencias el alivio.

Para ello, basta preparar el baño con agua tibia y añadir un jabón suave o una infusión como la manzanilla. El baño debe realizarse unos 15 minutos 2-3 veces al día. Al salir, sécate con suavidad, dando toques con una toalla y sin frotar.

Sin embargo, si sufres de una crisis de hemorroides aguda, se recomiendan los baños de agua fría durante los primeros 2 o 3 días y después los baños de agua tibia si las molestias persisten.

Alivia los síntomas de las hemorroides con una pomada

Ahora que ya sabes si para las hemorroides es mejor frío o calor, además de aplicar frío o agua tibia en la zona, tienes la opción de utilizar una pomada de acción local, algo recomendable, sobre todo, si experimentas síntomas molestos.

La gama de pomadas para las hemorroides Hemoal y Hemoal Forte actúan aliviando los síntomas asociados a las hemorroides, como el dolor, picor y escozor, con una acción antiinflamatoria y vasoconstrictora que reduce las molestias ocasionadas por las almorranas.

Si los síntomas no mejoran tras 7 días de tratamiento, se recomienda consultar al médico.

La pomada puede combinarse con la aplicación de frío o agua tibia, tal y como hemos explicado en el apartado Hemorroides: frío o calor. Pero, además, puedes seguir otras medidas para tratar y, sobre todo, prevenir su aparición.

Otras recomendaciones para tratar y prevenir las hemorroides

  • Dieta rica en fibra: centrada en evitar el estreñimiento y mantener el buen tránsito intestinal. Controla la cafeína, sal, especias, picantes y alcohol y no olvides hidratarte y consumir la fibra de productos integrales, verduras y frutas.
  • Ejercicio frecuente: muévete con regularidad y, si pasas horas sentado, cambia de postura cada poco tiempo y realiza paseos cortos. Si sufres de esta condición con frecuencia, se recomienda utilizar un cojín para hemorroides.
  • Cuidado al cargar objetos pesados: este tipo de esfuerzos puede ocasionar que las venas inflamadas se salgan aún más, incrementando las molestias. Por ello es recomendable no cargar objetos pesados, si no puedes evitarlo, cuida la postura para no aumentar la presión en la zona.
  • Cuida la higiene tras defecar: límpiate con agua y jabón o toallitas húmedas tras defecar o, como mucho, 1-2 veces al día. Evita el papel higiénico y, sobre todo, no frotes. Recuerda los baños de asiento explicados en el apartado Hemorroides: frío o calor.
  • No postergues la evacuación: acude al servicio en cuanto tengas ganas. Una vez allí no hagas esfuerzos ni permanezcas sentado demasiado tiempo, ya que se congestionan las hemorroides. Una buena solución para facilitar el proceso es poner los pies sobre un taburete para que las rodillas queden por encima de la cadera, lo que mejora la postura del intestino y fomenta la evacuación.

Si nada funciona, no sigas probando frío o calor para las hemorroides ni tampoco abuses de los fármacos. Acude al médico para una evaluación que permita determinar cuál es el tratamiento indicado según el grado de tus hemorroides.

 

Fuentes:

Hemorroides. Olga de Conte Vila. Cristina Batlle Edo. Publicado en Elsevier.