Las Hemorroides

1. ¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides son dilataciones de las venas situadas en el área rectal que pueden afectar al ano y al recto. Este tipo de dilatación de las venas también se conoce popularmente como almorranas.

Cuando se inflaman, las hemorroides pueden picar, sangrar, y causar dolor. Normalmente los primeros síntomas son: dolor alrededor del ano y se puede encontrar sangre en las heces.

Las hemorroides tienden a empeorar con los años. Es por eso que tan pronto como aparezcan los primeros síntomas, se recomineda empezar un tratamiento eficaz para las hemorroides.

Las hemorroides pueden ser internas o externas.

2. Causas de las hemorroides

Las hemorroides se pueden producir por un aumento de la presión ejercida sobre las venas de la zona anal, lo que provoca una mayor presión de la sangre en las venas hemorroidales, causando su dilatación.

Algunas causas que predisponen a padecer hemorroides son:

  1. Factores hereditarios.
  2. Estreñimiento que, al forzar el paso de las heces, comprime las venas hemorroidales.
  3. Diarrea, que puede producir irritación.
  4. Estar de pie o sentado durante mucho tiempo seguido. Las ocupaciones sedentarias, los esfuerzos físicos y el mantenerse de pie por tiempo prolongado.
  5. Malos hábitos alimentarios.
  6. Embarazo, sobre todo en las últimas semanas. El embarazo es la causa más común de hemorroides en las mujeres jóvenes. Se producen debido al aumento de la presión ejercida sobre las venas por el útero que va aumentando de tamaño. Después del embarazo, las hemorroides tienden a desaparecer.

3. ¿Quién puede padecer almorranas?

Las hemorroides están presentes en un 35% de la población y suelen aparecer entre los 25 y 55 años, pocas veces antes de los 15 años. Afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque éstas últimas con mayor incidencia a causa de los embarazos.

Si las hemorroides se detectan a tiempo se puede reducir mucho su incidencia y evitar que empeoren. Por lo tanto debe consultar a un médico tan pronto como note cualquier dolor sobre el área rectal y durante la evacuación o presente sangre en las heces.

El tratamiento de las hemorroides dependerá del tipo de hemorroides que la persona este sufriendo.

4. ¿Cómo tratarlas?

Se pueden evitar o reducir su incidencia manteniendo unos hábitos de vida saludables y una dieta equilibrada. Su médico decidirá si es necesaria alguna medicación adicional.

Prevención de las hemorroides 

Para prevenir la reaparición de hemorroides, es necesario tener en cuenta algunos hábitos de alimentación. Es conveniente evitar el estreñimiento:

  1. Aumentar la cantidad de fibra en las comidas (frutas frescas, verduras, pan, cereales, etc).
  2. Beber líquidos en abundancia. Evitar el alcohol.
  3. Realizar algo de ejercicio regularmente.

Tratamiento de las hemorroides

Qué hacer durante la crisis de almorranas 
  1. Baños de agua tibia-fresca (3-4 al día), durante 10-15 minutos, podrían ayudar a aliviar los síntomas como el picor o escozor.
  2. Cremas antihemorroidales, durante un tiempo limitado (no más de 5-7 días, porque le pueden provocar más sangrado). Su médico le indicará cuál es la mejor opción para usted.
  3. Analgésicos, su médico le indicará cuál es la mejor opción para usted, dependiendo de sus características (antecedentes personales, fármacos concomitantes, alergias previas, etc.).
Qué hacer durante la evacuación 
  1. Evite reprimir el deseo de ir al baño.
  2. Evite estar demasiado tiempo en el baño y los esfuerzos al defecar.
  3. Si las hemorroides se prolapsan (salen del ano al exterior), lo mejor es intentar devolverlas a su posición habitual haciendo una leve presión con el dedo.
  4. En los periodos de crisis hemorroidal, para la limpieza anal es aconsejable el uso de toallitas húmedas y hacer baños de agua tibia tras la deposición.

En ocasiones puede ser necesaria la cirugía. Hay diferentes técnicas (su médico y/o cirujano decidirá cuál es la mejor opción para usted):

  1. La ligadura en banda consiste en poner un anillo de goma alrededor de las hemorroides y éstas poco a poco van "deshaciéndose".
  2. Puede ser necesario la hemorroidectomía, o extraer las hemorroides del ano.

También pueden ser coaguladas con láser o esclerosadas con inyecciones.

Medidas de higiene para las hemorroides 

Cuando una persona sufre hemorroides ir al baño puede suponer mucha molestia. Limpiarnos tras la defecación puede aumentar la irritación, produciendo dolor y aumentando el riesgo de sangrado. Una buena dieta ayudará a tener menos problemas en la defecación, y una buena higiene después de ir al baño es fundamental para evitar infecciones. Lo mejor es lavarse después de la deposición con agua tibia y jabón especial, el agua fría contrae los vasos sanguíneos y hace disminuir la hinchazón, produciendo alivio. Recuerde secarse con cuidado. Si no es posible limpiarse tras la defecación con agua y jabón, es recomendable usar papel higiénico suave y humedecido ligeramente, o toallitas calmantes, no insistiendo mucho para evitar la irritación.

Alimentos recomendados para las hemorroides 

La fibra es muy importante en caso de padecer hemorroides. Los alimentos que son ricos en fibra favorecen el tránsito intestinal y la expulsión de las heces, éstas entonces son mucho más blandas de forma que no dañan ni las paredes ni las venas hemorroidales. Cuando hay problemas en la evacuación, la fuerza ejercida es mucho mayor, con lo que la presión en las venas aumenta, y esto favorece a que se hinchen y aparezcan entonces las hemorroides. Existen varios alimentos que ayudan a prevenir la aparición de hemorroides.

  • Cereales integrales: la avena es el cereal que contiene más fibra soluble. Comerla en el desayuno es muy aconsejable, así como también ingerir pasta integral, pan integral y salvado.
  • Legumbres: especialmente los garbanzos, las alubias y las habichuelas. La soja es también muy rica en fibra.
  • Las frutas: no contienen tanta fibra como los cereales o las legumbres, pero aún así son ricas en fibra. Las frutas con más contenido en fibra son las naranjas, manzanas, higos, fresas, kiwis, plátanos y peras.
  • Frutos secos: especialmente las uvas pasas, los higos secos y las nueces.
  • Verduras y hortalizas: a destacar las zanahorias, alcachofas, las patatas o las espinacas.
  • Dieta rica en agua: es conveniente beber dos litros de agua diarios, pues ayudará a ablandar las heces y favorecerá su expulsión.

Alimentos no recomendados para las almorranas 

  • Cereales no integrales: estos cereales se refinan, lo que produce la pérdida de la mayoría de la fibra. Igualmente, el pan blanco, pasta no integral, arroz blanco,… resultan poco recomendados.
  • Repostería: generalmente son productos realizados mediante harinas refinadas, como galletas o pasteles. Evitarlos ayudará a favorecer la evacuación.
  • Azúcares refinados: tal y como pasa con los cereales refinados, los azúcares refinados son bajos en fibra. Deben evitarse las pastas, pasteles, caramelos o dulces que contengan este tipo de azúcares.
  • Alimentos picantes: pueden acentuar el dolor o el escozor. La mostaza o la pimienta no son nada aconsejables. En su lugar, podemos utilizar hierbas para dar sabor a las comidas.
  • Alimentos que contengan mucha sal: algunos alimentos que son muy ricos en sal son las aceitunas, las sardinas saladas, las anchoas,…
  • Alcohol o café: tienen propiedades que pueden ser irritantes. Es importante prescindir también del tabaco.

¿Puedo hacer deporte si tengo hemorroides? 

En general el deporte es aconsejable para prevenir la aparición de hemorroides, pero también hay deportes que deben evitarse.

Es fundamental para la salud realizar actividad física diaria. Ayuda a favorecer el tránsito intestinal y a prevenir el estreñimiento, y mejora la circulación sanguínea.

Sin embargo, hay actividades deportivas desaconsejadas e incluso algunas que pueden llegar a favorecer la aparición de hemorroides.

  • Deportes aconsejados: los deportes aconsejados son los que incluyen actividades aeróbicas y de cardio, como nadar, aquagym, andar y correr despacio, o realizar estiramientos suaves y abdominales.
  • Deportes no aconsejados: el ciclismo, motociclismo, equitación, spinning y remo, obligan a mantener posiciones y a realizar movimientos que pueden ser dañinos, ya que inciden en la zona del bajo vientre.