Hemorroides externas: síntomas y tratamiento

Las hemorroides externas o almorranas son venas que se hinchan bajo la piel que rodea el ano. Se señalan varias causas implicadas en su aparición y producen síntomas como picor, dolor y sangrado.

La mayoría no son graves y suelen desaparecer solas, pero es posible que los síntomas de hemorroides externas sean molestos. Además, las almorranas pueden volver a aparecer, de ahí que se recomienden una serie de medidas para evitarlas o aliviarlas si reaparecen.

Causas de las hemorroides externas

Entre las causas más frecuentes de hemorroides, encontramos:

  • Esfuerzos y tensión al defecar, que aumentan la presión en las venas anales, provocando un aumento de su tamaño e inflamación.
  • Estreñimiento: las heces demasiado duras y escasas complican la defecación, ocasionando esfuerzos.
  • Dieta incorrecta, sin fibra ni suficiente líquido, lo que dificulta el tránsito intestinal, afecta a la formación de las heces y es causa de estreñimiento.
  • Diarrea crónica, al contrario que el estreñimiento, la evacuación repetida que supone la diarrea consigue irritar la zona.
  • Pasar mucho tiempo sentado, tanto en el baño como durante la jornada laboral, aumenta la presión ejercida sobre las venas. Lo mismo sucede si deben pasarse horas de pie o levantar cargas con frecuencia.
  • Falta de actividad física, lo que entorpece el tránsito intestinal y favorece el sedentarismo y la obesidad.
  • Edad: con los años, se debilita el sostén de la zona y se estrecha, lo que puede hacer necesario seguir un tratamiento contra hemorroides externas o, al menos, medidas preventivas.

Esta condición también es frecuente durante el embarazo, ya que, con el peso del feto, aumenta la presión sobre las venas anales. Además, hay cambios hormonales, tendencia a padecer estreñimiento y disminución del retorno venoso. Los síntomas de hemorroides externas suelen desaparecer al finalizar la gestación. [1]

Por último, los factores genéticos también se han vinculado a la aparición de hemorroides.

Síntomas de las hemorroides externas

En algunos casos, las almorranas externas cursan asintomáticas, pero en otros, se pueden presentar ciertas señales de molestia. Estos son algunos de los síntomas de las hemorroides externas más frecuentes[1]:

  • Sangrado, que es el síntoma de hemorroides externas más frecuente.
  • Irritación.
  • Inflamación alrededor del ano.
  • Bultos visibles y palpables alrededor del ano.
  • Dolor, lo que puede hacer necesario instaurar un tratamiento contra las hemorroides externas.

Tratamiento de las hemorroides externas

Es común que las hemorroides externas desaparezcan por sí solas sin requerir tratamiento, pero para reducir los síntomas, puedes seguir estas recomendaciones:

Aplica una pomada para las hemorroides externas

Cuando hay molestias, se puede recurrir a una pomada para las hemorroides de venta libre en farmacias, como es el caso de Hemoal.

Hemoal y Hemoal Forte pomada rectal son una gama de pomadas rectales para las hemorroides indicadas para el alivio de síntomas como el dolor, picor y escozor asociado a hemorroides en adultos. Cuentan con benzocaína, un anestésico local que alivia el dolor, y con efedrina, un vasoconstrictor que ayuda a mejorar los síntomas gracias, aplicándolade 3 a 4 veces al día sobre la zona afectada limpia y seca, por la mañana, por la noche y después de cada defecación. La gama Hemoal no debe usarse por tiempo prolongado, si los síntomas no mejoran tras 7 días de tratamiento, se recomienda consultar al médico.

Lee las instrucciones de este medicamento y consulta al farmacéutico. Hemoal y Hemoal Forte son medicamentos de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A.

Dieta equilibrada

Es importante seguir una dieta con alto contenido en fibra, la cual se pueden encontrar en frutas, verduras y cereales integrales. De esta forma, se mejora el tránsito intestinal y se reduce la posibilidad de que aparezcan hemorroides.

Hidratación

Resulta fundamental el consumo de suficiente cantidad de agua cada día, pues el líquido es fundamental para mantener un tránsito intestinal saludable. Se recomiendan unos dos litros al día.

Estilo de vida activo

Se debe evitar el sedentarismo, hacer ejercicio regularmente para favorecer el tránsito intestinal y cambiar de postura con frecuencia si por trabajo pasas muchas horas de pie o sentado.

Evitar ejercer demasiada presión al defecar

Es importante acudir al servicio en cuanto se sientan ganas y evitar realizar grandes esfuerzos. Si hay estreñimiento, el médico puede prescribir laxantes.

También es importante mantener la higiene tras evacuar utilizando toallitas sin o papel higiénico húmedo y secando con suavidad, dando ligeros toques.

Baños de asiento

Los baños de asiento de agua tibia y jabón neutro un par de veces al día durante 10-15 minutos pueden proporcionar alivio. Otra opción es aplicar compresas húmedas tibias o frías con el objetivo de reducir los síntomas de hemorroides externas.

Existen opciones de cirugía, para casos como hemorroides externas dolorosas o sangrantes. Solo un médico puede indicarla y escoger la técnica adecuada. Existen procedimientos mínimamente invasivos, como ligadura con banda elástica, inyección de un producto químico o coagulación con calor o láser.

Otras opciones de tratamiento de las hemorroides externas son la hemorroidectomía o extirpación de las hemorroides, reservada para las más graves o recurrentes, o su grapado, técnica que, en general, solo se prescribe para hemorroides internas. El último avance es la cirugía con sutura mecánica.

[1] 2Hemorroides, José Antonio García del Pozo. Publicado en Elsevier